Terapia Ocupacional

Integración sensorial

Hipersensibilidad al tacto, movimiento, luces o sonidos

Irritabilidad o retirada cuando se le toca. Evitación de texturas. Distracción o reacciones de miedo al movimiento.

Hiporreactividad a la estimulación sensorial

Busca experiencias sensoriales intensas, por ejemplo dar vueltas sobre sí mismo o chocar adrede con los objetos. Algunos niños oscilan entre los dos extremos de hiper o hipo reactivos.

Nivel de actividad inusualmente alto o bajo

El niño puede estar en movimiento constantemente o puede ser lento en activarse y fatigarse fácilmente.

Problemas de coordinación

Pueden tener un equilibrio pobre y/o dificultad en aprender a realizar nuevas tareas que requieren coordinación motora.

Pobre organización del comportamiento

 Dificultad al ajustarse a una nueva situación, ya que pueden ser impulsivos o de fácil distracción y mostrar falta de planificación al abordar las tareas.

Psicomotricidad

Torpeza motriz

Caídas, movimientos poco precisos, dificultad para adquirir aprendizajes nuevos, para sostener objetos y/o manipularlos, mala postura, cansancio corporal.

Debilidad motriz

Torpeza de movimientos, dificultad para relajar los músculos o aparición de movimientos involuntarios.

Inestabilidad motriz

Dificultad para inhibir sus movimientos o para mantener un esfuerzo de manera continuada.

Inhibición motriz

Suelen mostrarse rígidos, tensos y pasivos. Evitan la relación con otras personas, motivo por el que adoptan este patrón.

Apraxias

Imposibilidad para ejecutar el movimiento.

Dispraxias

Incapacidad para controlar el cuerpo y realización de movimientos desorganizados.

Trastornos del esquema corporal

Dificultad para comprender el cuerpo (de uno mismo o de otro) y su uso con el espacio adyacente.

Disarmonías tónico-motoras

Problemas de tono muscular. Se da en aquellos casos en los que el paciente puede estar  constantemente tenso o  relajado.

Retrasos de maduración

Retrasos respecto a la consecución de hitos específicos en el desarrollo psicomotor.

Deterioro cognitivo

Desde dificultades a la hora de realizar actividades de la vida diaria hasta deterioro grave de la memoria, la atención, etc.

Deterioro físico y motriz

Lentitud en los movimientos que puede llegar a agravarse con patologías como artrosis u osteoporosis.

Deterioro emocional

Sentimientos de tristeza, vacío emocional, desesperanza, falta de motivación o entusiasmo, insomnia o hipersomnia, aislamiento social, etc.

Intervención en Actividades de la Vida Diaria

Intervención en la dificultad de tareas y rutinas de autocuidado, ocio, trabajo, educación, alimentación, cuidado de la casa, cocina y alimentación, participación social, etc. que nos permiten vivir de forma autónoma e integrada en la sociedad.

Intervención en Componentes del Desempeño Ocupacional.

Uso terapéutico de actividades adaptadas al paciente basadas en objetivos funcionales, que persiguen el fin de adquirir, mejorar o mantener componentes físicos (motores y sensorio-perceptivos) y cognitivos.

Intervención en diferentes patologías

Alteraciones del desarrollo o neurodesarrollo

Parálisis cerebral, discapacidad intelectual, Síndrome de Down, Trastorno del Espectro Autista, etc.

Alteraciones en el Sistema Nervioso

Parkinson, Esclerosis Múltiple, ELA, Ictus, síndorm del túnel carpiano y lesiones de los nervios mediano, cubital o radial.

Disfunciones de alteración sensorial

Dispraxia y apraxia evolutiva, inseguridad gravitacional, defensa táctil, alteración vestibular bilateral, etc.

Alteraciones sensoriales

Deficiencia visual o ceguera, sordoceguera, pérdida de audición, baja audición, etc.

Alteraciones cardio-pulmonares

Enfermedades cardíacas y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Alteraciones músculo-esqueléticas

Artritis o poliartritis y osteoporosis.

Alteraciones psicomotoras y de la cognición

Alzheimer y otras demencias y alteraciones de la visón o la percepción.