Actividades para estimular a tu peque (0-6 meses).

En el siguiente artículo, al hilo de los expuestos anteriormente sobre el desarrollo de los más pequeños, os exponemos varias actividades para desarrollar todas las áreas e hitos del desarrollo que hemos abarcado anteriormente. Comenzaremos en este primer artículo con actividades centradas en el bebé de 0 a 6 meses, explicando diversas actividades las cuales estimularán diversas áreas a la vez.

Las actividades serán las siguientes:

  • Habla con tu bebé: responde siempre a sus sonidos, manteniendo los turnos de palabra. Haz siempre caso a su llanto, pregúntale como se siente y llámale por su nombre.
  • Si elijes la lactancia materna recuerda que esta no debe "doler", y si por el contrario eliges el biberón recuerda la importancia de elegir el biberón más adecuado para tu peque. También hay que tener en cuenta que podemos alimentar al bebé mediante otros métodos, como el dedo-jeringa o el vasito.
  • No sobre- estimules a tu peque antes de dormir: en las horas previas al sueño, disminuye la intensidad de ruidos, luces, etc., y evitar dormirle realizando movimientos bruscos ("acunar fuerte o con muchos balanceos").
  • Nuestro bebé necesita el contacto piel con piel con sus padres, así como caricias, besos y abrazos. Esto le transmitirá las sensaciones emocionales de amor y calma, le permitirá crear un vínculo seguro y sano y sentirse seguro y querido.
  • A través del contacto con tus manos y con todo el amor que sientas por tu bebé, realiza masajes desde el centro de su pecho hacia los lados de su cuerpo tres veces, así como por sus brazos, sus piernas, manitas y pies. Estos primeros masajes ayudarán a reforzar el vínculo afectivo que os une, fortalecerán la autoestima de vuestro bebé y le ayudará a ir conociendo los límites de su cuerpo, aspecto que posibilitará en un futuro la toma de conciencia de su esquema corporal.
  • La comunicación a través de la música y, sobre todo, de las canciones cantadas por los padres es muy beneficiosa para el desarrollo social, emocional y afectivo del bebé. De esta manera, el bebé podrá diferenciar, conocer y compartir emociones, así como conocer el mundo que le rodea en un entorno seguro y agradable. Lo único que tenemos que hacer es cantar a nuestro bebé mirándole a los ojitos, y acompañar esas canciones al mismo tiempo que bailamos o le balanceamos suavemente cogiéndole en brazos.
  • Esta actividad nos permitirá estimular la visión espacial y tridimensional de nuestro bebé, así como la atención y la coordinación óculo-manual. Para realizarla necesitamos un juguete móvil compuesto por figuras geométricas con colores en contraste (negro sobre blanco, negro y rojo sobre blanco...) que colocaremos en la cuna de nuestro bebé o en su manta de actividades, o un guante negro al que colocaremos en los extremos bolas suaves de colores llamativos. Para realizar la actividad, únicamente tendremos que mover el juguete móvil o el guante despacito (a unos 40-50 cm del bebé) para que vaya fijándose y prestando atención a las diferentes figuras y colores. Estas las podremos cambiar periódicamente para aportar novedad y dificultad.
  • Para realizar esta actividad necesitaremos dos instrumentos musicales. Colocaremos a nuestro bebé boca abajo y haremos sonar cada uno de ellos a la altura de sus oídos de manera alterna para que reconozca de donde procede el sonido y gire así su cabecita para encontrarlo. De esta manera, estimularemos la memoria auditiva, la atención plena, la coordinación ojo-oído, además de fortalecer los músculos del cuello y la espalda.
  • A través de esta actividad fomentaremos la atención sostenida y la memoria de nuestro bebé. Para realizarla lo único que necesitamos son ovillos de lana gruesa de colores llamativos. Coloremos a nuestro bebé boca arriba y le enseñaremos el ovillo de lana de manera que roce sus dedos para incitarle a que abra sus manos y agarre las diferentes hebras de lana. Asimismo, podemos ir moviéndolo despacito para que lo siga con la mirada y pasárselo por el cuerpecito para que vaya identificando la textura.
  • Valiéndonos del reflejo de prensión que hace que el bebé cierre la mano al sentir la prensión en la palma, podemos incorporar suavemente a nuestro bebé desde la superficie donde se encuentra, fortaleciendo sus brazos y abdominales. Para ello, ofreceremos al bebé unas anillas o haremos que nos coja nuestro dedo pulgar para así sostenerlo con ambas manos. Posteriormente, lo balancearemos despacito hacia un lado y al otro, fomentando los giros laterales y, una vez conseguido esto, y situado el bebé hacia nosotros, podremos ir incorporándolo poquito a poco para que suba cada más hasta que logre sentarse e inmediatamente volver a bajar. Es importante que esa incorporación la haga con los brazos flexionados y con la cabeza erguida. Asimismo, mirarle a sus ojitos y sonreírle con admiración, fomentará vuestra unión afectiva.
  • Tumbado boca arriba, enseña a tu bebé una pelota blandita de unos 20-25 cm de diámetro. Muévelo despacito para que puede seguirlo con sus ojos y, de esta manera, el bebé sentirá motivación para mover sus brazos, piernas y pies para poder hacerse con él. Con este ejercicio fomentamos la coordinación óculo-manual, así como el futuro volteo.
  • Preséntale a tu bebé un juguete fácilmente manipulable y que pueda coger con ambos manos. De esta manera podrá interactuar con él y pasárselo de una mano a otra, siguiéndolo asimismo con la mirada. Es importante que celebres sus logros con palabras tiernas, para así fomentar su capacidad de exploración y para que aparezca en él la intención de descubrir el mundo de una forma cálida y segura.

Referencias:

  • Fodor, E., Morán, M. y Kirmayer, C. (2019). Educar con abrazos de amor. Es disfrutar con tu bebé (0-18 meses). Madrid, España: Pirámide
  • Arrianza Mayas, J.C.(2012). Estimulación del lenguaje oral: la guia practica. Madrid. CEPE